Los tratamientos de los niños y niñas de cuidam son posibles en toda su complejidad técnica y logística gracias al soporte económico de particulares, empresas, administraciones y entidades que creen en nuestros objetivos y nuestros resultados.
Los beneficios más evidentes de colaborar con cuidam tienen nombres y rostros propios: el de todos nuestros pequeños pacientes, niños y niñas a los que intentamos ayudar y hacerles huir de una enfermedad que pone en riesgo sus vidas. Pero hay otra serie de beneficios, también inmediatos e igual de importantes, que van desde la satisfacción personal de ayudar activamente a un programa de estas características, hasta la posibilidad de vincular una empresa a un proyecto de responsabilidad social corporativa (RSC), incorporando los valores de cuidam como propios y participando en la continuidad y crecimiento del programa.